


Siglo: XII.
Propiedad: Ayuntamiento de Mora.
Horario de visita: Visitable a cualquier hora.
Estado: Ruina.

Su situación, encaramado en la roca, le concede el privilegio de ser el más fuerte de la provincia.
Construido en el siglo XII por mandato
de Alfonso VII con el fin de defender la zona
en las luchas contra los almorávides, tuvo por alcaide a Munio Alfonso, jefe de las
tropas toledanas. Quien tras ser apresado en una emboscada fue decapitado siendo su cabeza
enviada a Córdoba y el cuerpo a su esposa.
Este castillo fue el sustituto de otro
anterior de origen árabe que se encontraba posiblemente en el nucleo de Mora, cuyos muros
sufrieron diversas
batallas.
Alfonso VIII ofrecio como dote el castillo a su esposa Leonor de Inglaterra pasando poco
despues a ser gestionado por la Orden de Santiago junto a la villa de Mora.
Posteriormente se cedio su tenecia aunque no su propiedad a Francisco de Rojas, señor de Mora y Layos.
Debido a su gran seguridad fue utilizado como prisión estatal en varias ocasiones. Se comenta que uno de sus presos fue César Borgia.
En la actualidad pertenece al
ayuntamiento de la villa.
Su planta es irregular al adaptarse al monte de roca sobre el que se construyó.
En el recinto principal se encuentra la torre del homenaje,
restos de una atalaya en el sur y en el norte, al final del alargado patio, restos de
una torre.
La mayor parte de la zona este del recinto está separado del patio de armas por un estrecho foso excavado en la roca. De la muralla exterior que protegía dicho patio sólo existen escasos restos de los lienzos. Al norte se encuentra la puerta.
Existe en la plaza de armas la entrada a un túnel, hoy tapado, que conducía a las estancias subterráneas.

A 5 kilómetros se encuentran los castillos de Mascaraque y Manzaneque y a 10 los castillos de Almonacid y Orgaz.